domingo, 2 de diciembre de 2007

Agra es la ciudad del Taj Mahal

Ahh! Salam malicum apreciados amigos, por favor, por favor, acercaros, acercaros... noooo, no tanto! hasta aquí.
Bienvenidos a Agra-bah, ciudad de misterios y encantamiento. Donde encontraréis las mejores rebajas a este lado del río Jordán.

Tras varios días de viaje sin acceso a internet, retomo esta buena costumbre y empiezo narrando las aventuras en la ciudad de Agra. Mi buen conductor Puram cubrió en cinco horas los 200 y poco kilómetros (pun intended...) que unen la ciudad de Delhi con el mundo de los monos, cabras, elefantes y demás vehículos de menos de cuatro ruedas. Al llegar a Agra, decidí dividir la visita en dos partes, esa misma tarde acercarme al fuerte Agra, y a la mañána siguiente ver el Taj Mahal, antes de regresar de nuevo a Delhi. Comenzamos pues con la visita al fuerte Agra.


Está construido usando terracota como material, lo que le dá ese color rojizo. Lo primero que me llamó la atención es que es bastante grande, impone. Desde varios sitios del fuerte se puede ver el Taj Mahal, pero la bruma/polución es tan densa que se vería mejor desde Algete.



Y empezamos con los monos. Aquí están por todas partes (incluso a veces en el techo, sobre tu comida, incluso a veces ROBÁNDOTE la comida, pero eso forma parte de las historias humillantes que uno entierra en el olvido), y de diferentes razas. Tienen una mezcla de indeferencia por los humanos y mala leche (al menos conmigo) que convierte en buena idea no acercarse mucho a ellos. Al igual que con las vacas, aqui los monos van por donde les da la gana.


Y entramos en la parte más interesante del fuerte, el Harem (seguro que todo el mundo se lo imaginaba). En todo fuerte debe haber un palacio, y en todo palacio, debe haber... columnas.




Y ya se me estaba echando la noche (y los guardias) encima, así que de vuelta al hotel y a prepararse para el Taj Mahal.

A la mañana siguiente, camino al palacio en cuestión. Para acceder al recinto, hay que dejar la mochila en unas taquillas, también llamadas fucking-indian-lockers. Con las lentes llenando todos los bolsillos (si, vaya pinta), entré por la puerta Oeste. El Taj Mahal tiene tres entradas, en cada uno de los puntos cardinales, salvo al Norte, que da al río Yamuna. Una vez pasada cualquiera de esas puertas, se accede a un recinto con algunas explicaciones históricas sobre la construcción del edificio. Aquí se puede observar lo que gustan los indios de los colores en la ropa. "No están mal" para sacarles fotos. :)





Y terminado ese recinto, se accede por un arco al Taj Mahal. La vista acojona tanto como en la foto, o probablemente más.


Por las mañanas, hay bastante neblina.



El Taj Mahal fue construido en el siglo 17 a petición de la mujer moribunda del emperador Shah Jahan. Lo mío no es la historia, asi que para más referencias, Wikipedia, o mejor aún, Javipedia ;)





Por si alguien se lo pregunta, parece ser que esos ganchitos son para ayudar en las labores de limpieza del edificio (marmol blanco). En el lado Oeste del Taj, hay una mezquita. Obsérvense los huecos en el suelo para que la gente rece.



La Grass-O-Matic estaba a la orden del día.


Y los monos también, siempre acechando.



En resumen, a pesar de la expectación, estuvo por encima de lo esperado. Es precioso.



En posts sucesivos, Haridwar y sus celebraciones religiosas, Rishikesh y Mussoorie. Un saludo amigos!

2 comentarios:

Auro dijo...

Impresionantes las fotos y los comentarios. Espero que los monos te esten dejando comer. Disfruta lo que te queda.

Jamuki dijo...

¿Javipedia? ¿Eso no era de pago?